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Activo corriente y no corriente. Qué son, diferencias y ejemplos

En el ámbito empresarial, la capacidad para gestionar y comprender los activos es crucial para asegurar la salud financiera y el crecimiento sostenido de una organización. Los activos se clasifican principalmente en dos categorías: activos corrientes y activos no corrientes. Cada tipo juega un papel vital en la contabilidad financiera y ofrece una visión clara de la posición económica de la empresa en el corto y largo plazo.

Los activos corrientes, también conocidos como activos circulantes, son aquellos que la empresa espera convertir en efectivo o consumir dentro del ciclo operativo de un año. Estos incluyen efectivo, inventarios, cuentas por cobrar y otros elementos líquidos que son esenciales para las operaciones diarias.

Por otro lado, los activos no corrientes son inversiones a largo plazo o propiedades que no se convertirán fácilmente en efectivo dentro del ciclo operativo anual, como bienes raíces, maquinaria y patentes.

La gestión eficaz de estos activos es fundamental no solo para mantener la liquidez, sino también para planificar estratégicamente la expansión y el crecimiento futuro.

En este contexto, herramientas avanzadas de software como las que ofrece GS Gestión, se vuelven indispensables. Estas soluciones no solo automatizan y optimizan la gestión financiera, sino que también proporcionan seguridad y eficiencia, elementos críticos para cualquier equipo financiero moderno.

Este artículo explorará en profundidad qué son los activos corrientes y no corrientes, su importancia, cómo calcularlos y gestionarlos, y por qué la digitalización de estos procesos es crucial para cualquier empresa que busque escalar en un entorno competitivo.

 

Qué es el activo corriente

Los activos corrientes son aquellos recursos económicos que una empresa espera utilizar o convertir en efectivo dentro del periodo de un año. Estos son fundamentales para el funcionamiento diario del negocio y su gestión adecuada es crucial para mantener la liquidez y asegurar operaciones fluidas.

Los ejemplos más comunes de activos corrientes incluyen el efectivo disponible, las cuentas por cobrar (clientes que deben dinero a la empresa), los inventarios (materias primas, productos en proceso y productos terminados listos para la venta), y otros activos de rápida conversión como inversiones a corto plazo y pagos anticipados.

 

Importancia del activo corriente en la empresa

La importancia de los activos corrientes se centra en su capacidad para financiar el día a día de las operaciones de la empresa sin necesidad de recurrir a financiamiento externo.

Una gestión eficiente de estos activos asegura que la empresa tenga suficiente capital de trabajo para cumplir sus obligaciones a corto plazo y sostener sus operaciones. Esto incluye pagar a proveedores, cubrir gastos operativos y responder a cualquier emergencia u oportunidad de negocio que requiera liquidez inmediata.

La relación entre los activos corrientes y las obligaciones a corto plazo de una empresa, conocida como razón corriente, es un indicador clave de la salud financiera. Una razón corriente adecuada señala que la empresa tiene suficientes recursos líquidos para cubrir sus deudas y obligaciones inmediatas, lo cual es vital para mantener la confianza de inversores y acreedores.

Por otro lado, una gestión deficiente de los activos corrientes puede llevar a desafíos en la liquidez que podrían afectar la operatividad y la imagen del negocio frente a sus stakeholders.

 

Cómo calcular el activo corriente

El cálculo del activo corriente es un proceso sencillo que resume todos los activos de la empresa que se espera sean convertidos en efectivo o usados dentro de un año. Para obtener el total de activos corrientes, simplemente se suman los siguientes componentes típicos:

 

  • Efectivo y equivalentes de efectivo: Incluye el efectivo en caja y en bancos, así como inversiones a muy corto plazo que se pueden convertir fácilmente en efectivo sin riesgo significativo de cambio en su valor.
  • Inversiones a corto plazo: Incluye valores como bonos, acciones, o certificados de depósito que se venderán o vencerán en un año o menos.
  • Cuentas por cobrar: Monto que los clientes deben a la empresa por bienes o servicios entregados en términos de crédito.
  • Inventarios: Valor de las materias primas, trabajo en proceso y productos terminados que se espera vender dentro de un año.
  • Pagos anticipados y otros activos líquidos: Costes pagados por adelantado por servicios o bienes que se recibirán en el futuro cercano.

 

Estos componentes son totalizados en el balance general de la empresa bajo el encabezado de activos corrientes. Es fundamental revisar regularmente estos valores para asegurar que la empresa mantiene una buena liquidez.

 

Qué es el activo no corriente

Los activos no corrientes, también conocidos como activos fijos o activos a largo plazo, son inversiones que una empresa hace con la intención de utilizarlas durante un periodo superior a un año.

A diferencia de los activos corrientes, los activos no corrientes no se destinan a la venta en el curso normal de la operación empresarial. Estos activos son vitales para la capacidad de una empresa de generar ingresos futuros y suelen incluir propiedades, planta y equipo (PP&E), inversiones a largo plazo, propiedad intelectual y otros activos fijos.

Estos activos son esenciales para la operación prolongada de la empresa y suelen depreciarse con el tiempo, excepto en el caso de terrenos, que generalmente se aprecian.

La adquisición y mantenimiento de estos activos representan una inversión significativa, y su gestión eficiente es crucial para la salud financiera a largo plazo de la empresa.

 

Importancia del activo no corriente en la empresa

Los activos no corrientes son fundamentales para cualquier empresa debido a su papel en el soporte y desarrollo de la capacidad operativa y productiva a largo plazo. Algunas de las razones clave por las que los activos no corrientes son importantes incluyen:

 

  • Sostenibilidad operativa: Los activos como maquinaria, edificios y equipos son necesarios para las operaciones diarias de una empresa, permitiéndole producir bienes o prestar servicios de manera continua y eficiente. Por ejemplo, una fábrica utiliza maquinaria pesada para mantener su línea de producción en funcionamiento.
  • Inversión estratégica: Los activos no corrientes a menudo representan inversiones estratégicas que mejoran la competitividad de la empresa a largo plazo. Esto puede incluir la adquisición de nuevas tecnologías o la expansión de instalaciones que permitan a la empresa entrar en nuevos mercados o aumentar su capacidad productiva.
  • Apreciación de valor: Algunos activos no corrientes, como bienes raíces, pueden apreciarse con el tiempo, proporcionando un valor adicional más allá de su utilidad operativa. Esta apreciación puede significar un considerable retorno de la inversión cuando los activos se venden o se refinancian.
  • Fomento de la innovación: La propiedad intelectual, como patentes y derechos de autor, protege las innovaciones y las inversiones en investigación y desarrollo. Estos activos no solo generan ingresos a través de licencias y derechos, sino que también aseguran una ventaja competitiva en el mercado.

 

La gestión eficaz de los activos no corrientes requiere un enfoque estratégico y a largo plazo, asegurando que los activos sigan siendo relevantes y productivos a lo largo de su vida útil.

 

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Cómo calcular el activo no corriente

Calcular el valor de los activos no corrientes implica más que simplemente sumar los costes iniciales de adquisición. Estos activos se deprecian o amortizan con el tiempo, reflejando su uso y desgaste, o la expiración de su vida útil esperada.

La valoración correcta de estos activos es fundamental para la precisión en los estados financieros y para la toma de decisiones estratégicas.

 

  • Determinación del coste inicial: El primer paso es registrar el coste total de adquisición del activo, que incluye el precio de compra, cualquier impuesto pagado y cualquier coste adicional necesario para poner el activo en funcionamiento.
  • Depreciación o amortización: La mayoría de los activos no corrientes, excepto terrenos, deben depreciarse. La depreciación puede calcularse utilizando varios métodos, como el lineal, el de doble saldo decreciente o el de suma de los dígitos de los años. La elección del método depende de cómo se consume el beneficio económico del activo a lo largo del tiempo.
  • Reevaluación y ajustes: Algunos activos no corrientes, como los bienes inmuebles, pueden ser reevaluados periódicamente para reflejar su valor justo de mercado. Esto puede llevar a ajustes en la depreciación futura y, posiblemente, a una revalorización en los libros.
  • Consideración de la vida útil: La vida útil estimada del activo juega un papel crucial en la determinación de la depreciación anual. Las políticas internas y las regulaciones fiscales pueden influir en cómo se establece esta vida útil.

 

Estas prácticas aseguran que el valor contable del activo refleje con precisión su estado actual y su potencial para generar beneficios futuros.

 

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Diferencias clave entre activos corrientes y no corrientes

La distinción entre activos corrientes y no corrientes es crucial para la gestión financiera, la planificación estratégica y la evaluación de la salud financiera de una empresa.

A continuación, se presentan las principales diferencias entre estos dos tipos de activos:

 

Liquidez

Activos Corrientes: Son altamente líquidos, lo que significa que pueden convertirse rápidamente en efectivo, generalmente dentro de un año. Esto incluye efectivo, cuentas por cobrar, inventarios y otros activos similares.

Activos No Corrientes: Tienen una liquidez mucho menor, ya que están destinados a ser retenidos por la empresa durante más de un año. Estos incluyen propiedades, planta y equipo, inversiones a largo plazo y activos intangibles.

 

Propósito y uso

Activos Corrientes: Su principal función es financiar las operaciones diarias y manejar las necesidades de liquidez a corto plazo de la empresa. Estos activos apoyan el ciclo operativo regular de la empresa.

Activos No Corrientes: Están destinados a contribuir al crecimiento y la productividad a largo plazo, proporcionando los medios para expandir las operaciones, mejorar la eficiencia o entrar en nuevos mercados.

 

Depreciación y amortización

Activos Corrientes: Generalmente, no se deprecian (excepto en casos como los inventarios obsoletos) porque su vida útil es corta y están destinados a ser vendidos o utilizados en el corto plazo.

Activos No Corrientes: Están sujetos a depreciación (excepto terrenos) o amortización (en el caso de activos intangibles) para reflejar su uso y desgaste a lo largo del tiempo.

 

Impacto financiero y estratégico

Activos corrientes: Tienen un impacto directo y continuo en la liquidez y el flujo de caja de la empresa, lo que es esencial para mantener las operaciones diarias y responder a obligaciones a corto plazo.

Activos no corrientes: Su impacto es más a largo plazo, influyendo en la capacidad de la empresa para generar ingresos futuros y sostener operaciones a gran escala.

 

Entender estas diferencias es fundamental para cualquier gestor financiero, ya que una adecuada clasificación y manejo de estos activos puede determinar la estabilidad y el éxito a largo plazo de una empresa.

Con herramientas sofisticadas como las ofrecidas por GS Gestión, las empresas pueden optimizar la gestión de ambos tipos de activos, mejorando así su eficiencia operativa y fortaleciendo su posición en el mercado.

 

Por qué necesitan las empresas digitalizar su gestión financiera

En un mundo empresarial cada vez más competitivo y tecnológicamente avanzado, la digitalización de la gestión financiera no es solo una opción, sino una necesidad crucial.

Integrar tecnologías avanzadas en las operaciones financieras ofrece numerosos beneficios que pueden marcar la diferencia entre mantenerse al día y quedarse atrás.

A continuación, se detallan algunas de las razones más importantes por las que las empresas deberían adoptar la digitalización en su gestión financiera:

 

Eficiencia operativa mejorada

La digitalización automatiza los procesos rutinarios, reduce la carga de trabajo manual y minimiza los errores humanos. Esto se traduce en una gestión más eficiente del tiempo y los recursos, permitiendo que el personal se enfoque en tareas de mayor valor estratégico.

 

Acceso en tiempo real a información financiera

Las soluciones de software financiero proporcionan acceso instantáneo a datos críticos, lo que permite a los gerentes tomar decisiones informadas rápidamente.

La capacidad de ver el estado financiero actual de una empresa en tiempo real es indispensable para una planificación y reacción efectivas ante las condiciones cambiantes del mercado.

 

Mejora de la precisión y transparencia en el reporte

La digitalización asegura que la recopilación y reporte de datos sean consistentes y transparentes, lo cual es vital para el cumplimiento normativo y para mantener la confianza de los inversores, reguladores y otros stakeholders.

Los informes automatizados también facilitan un análisis más profundo de las tendencias y patrones financieros.

 

Optimización de la gestión de activos

Con herramientas avanzadas, las empresas pueden gestionar mejor sus activos corrientes y no corrientes, optimizando el uso de capital y mejorando el retorno sobre la inversión. Esto incluye la gestión efectiva de inventarios, cuentas por cobrar y activos fijos, lo que contribuye a mejorar la liquidez y la salud financiera a largo plazo.

 

Integración de procesos y mejora de la colaboración

Los sistemas de gestión financiera digital permiten la integración de diversos procesos empresariales, desde la contabilidad hasta la gestión de recursos humanos, creando un ecosistema coherente y conectado. Esto mejora la colaboración entre departamentos, lo que es esencial para una estrategia empresarial cohesiva.

 

Seguridad y cumplimiento mejorados

La seguridad de los datos financieros es primordial, y las soluciones de software modernas ofrecen robustas medidas de seguridad para proteger contra el acceso no autorizado y los ciberataques.

Además, ayudan a las empresas a cumplir con las regulaciones financieras y de protección de datos en constante cambio.

 

La digitalización de la gestión financiera es, por lo tanto, un paso esencial para cualquier empresa que aspire a ser resiliente, adaptable y competitiva en el siglo XXI. En la siguiente sección, discutiremos cómo GS Gestión se posiciona como un aliado estratégico en este proceso, ofreciendo soluciones que no solo cumplen con estas necesidades, sino que las anticipan, promoviendo una gestión financiera avanzada y proactiva.

 

GS Gestión, Software para la Gestión Económica de tu Empresa

GS Gestión se destaca como un aliado estratégico para las empresas que buscan no solo sobrevivir sino prosperar en el dinámico entorno empresarial actual.

Nuestro software de gestión financiera está diseñado para abordar las complejidades y desafíos únicos que enfrentan las empresas modernas, ofreciendo una solución integral que optimiza y transforma la gestión económica de cualquier organización.

 

Soluciones avanzadas adaptadas a tus necesidades

GS Gestión ofrece un conjunto de herramientas diseñadas específicamente para mejorar la precisión, eficiencia y seguridad de las operaciones financieras:

 

  • Comunicación Bancaria: Nuestra plataforma multibancaria facilita una conexión fluida entre bancos y empresas, permitiendo un intercambio de información bidireccional eficiente y seguro. Esto reduce la carga administrativa y minimiza los errores asociados con el procesamiento manual de datos financieros.
  • Tesorería y Conciliación Contable: Proporcionamos una solución completa que no solo ayuda a las empresas a administrar su tesorería de manera más efectiva, sino que también facilita la toma de decisiones financieras informadas. Nuestra herramienta de conciliación contable asegura que todas las transacciones estén perfectamente alineadas con los registros bancarios, lo cual es esencial para el mantenimiento de la integridad financiera.

 

Compromiso con la excelencia

En GS Gestión, estamos comprometidos con el éxito de nuestros clientes. Nuestro equipo de expertos está siempre disponible para proporcionar soporte y asesoramiento personalizado, asegurando que cada implementación sea un éxito y que cada cliente alcance sus objetivos financieros con mayor eficacia y menor esfuerzo.

Adoptar GS Gestión significa elegir un socio que entiende las necesidades de tu negocio y está equipado para ayudar a navegar los desafíos financieros del mañana. Con GS Gestión, lleva tu gestión económica al próximo nivel y transforma la manera en que tu empresa alcanza sus metas financieras.

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